miércoles 1 de julio de 2009

Mandé ahorcarte por equivocación




Tú: ¿Sabes tocar aquello?

Yo: Soy joven

Tú: Pero es totalmente nuevo para tí...

Yo: Y soy capaz de hacerte vibrar

Tú: Conviérteme en una pieza de antología

Yo: A veces soy caprichoso pero te mostraré en todo momento un virtuosismo y una velocidad impresionantes

Tú: Tu asombroso vigor

Yo: Un infierno lleno de intenciones

Tú: Hazme subir la tensión

Yo: Me dirijo a tí como un diablo saltarín

Tú: Desconocido

Tú: Rehusado

Yo: ...

Tú: Ausente

Yo: Completa mi dirección. Indícame con xxx la causa de tu devolución

Tú: ¡Ábreme por simple tracción!

Yo: Pagaré tu franqueo

Tú: Lo veo...

Yo: Me paseo por el filo de las modas

Tú: A ultranza

Yo: Simbolizo plenamente la efervescencia de los ochenta

Tú: Incontestado maestro

Yo: Tengo un sólo ojo en la frente

Tú: En forma de reloj

Yo: ¡Te llegará la emancipación y surgirá la polémica!

Tú: La rabia de vivir, cariño



(7 minutos de silencio)



Tú: Inventa un argot porteño

Yo: ¿Específica jerga técnica?

Tú: Archiva mi expediente

Tú: Volvamos al lugar de la infracción. Rápido

Yo: Bien. Seré resolutivo

Tú: Es la hora de infringir lo habilitado

Yo: Sin duda, ha transcurrido el plazo

Tú: Así... ¡percúteme con tus índices! Allí...

Yo: El 26 de Mayo de 1942 revelé al mundo un irresistible tintineo

Tú: No pares, continúa la tramitación

Yo: Diriges el departamento de instrucción. Acataré tus órdenes de inmediato

Tú: Subdirígeme con tus rápidas gestiones. Hazlo

Yo: Servicio permanente

Tú: ¡Infringe todos mis preceptos!

Yo: Pero en días laborables

Tú: Descúbreme...

Yo: A mis 80 años todavía soy el que mejor sabe caldear el ambiente

Tú: Apasionantes aventuras

Yo: Tu lirismo me desborda con un mensaje limpio

Tú: La muerte de mi peluquero fue provocada por una tuberculosis extraordinaria

Yo: ...

Tú: Retenme a tu mástil por un arnés de seguridad

Yo: Apórtame tu evaluación

Tú: Te encuentro explosivo

Yo: Llevamos mucho tiempo así. Procede el sobreseimiento

Tú: En virtud de lo dispuesto...

Yo: Tengo motivos invalidantes

Tú: Circúlame pues

Yo: ...y fundamentos legales

Tú: Elévame, vamos

Yo: Te irás convirtiendo en terciopelo


Tú y yo. La luna, el sol. Primavera la espera. Verano la mano. Otoño un retoño. El invierno...¡un infierno! Eso es el amor. Sí señor.


¿O no?



ilustración: Joan Brossa (Barret-A 1988)

domingo 21 de junio de 2009

ACTUALIZACIONES LDS




OS VAIS A ENTERAR

jueves 28 de mayo de 2009

Fui enemigo de los goces sensibles




Empecé a trabajar en el mundo del cine cuando todavía era un adolescente, primero manejando la claqueta y después como brillante cantor de entreactos. Con aspereza y rigor impúber exasperé los ánimos de las guionistas que aspiraban a ministras. Considero que las imágenes cinematográficas, al ser objeto de deshecho en la sala de máquinas, no se acumulan sino que colisionan entre sí autodeslizándose sobre un colchón de vanidades y esa colisión tiene como principal objetivo crear estados de desesperación nerviosa y despertar al acordeonista de la sala para que asimile la "conclusión ideológica eliminada con apuntes al uso no autorizadas con frecuente acorde de orlas". A pesar de mis esfuerzos perdí pronto la facultad de expresión en la gran pantalla a causa de lesiones en determinadas zonas corticocerebrales, como consecuencia de un otoñal viaje a Italia junto a Ingrid Bergman. Representé de inmediato su cuerpo desnudo al modo realista del blanco y negro granulado y efervescente; fue una excelente excusa para permanecer 15 meses en Venecia, con visitas a Ferrara y Bolonia. Nuestra travesía prohibida de extramares me tentó a comer el fruto del árbol negro de la ciencia y peregriné a sus regiones más lluviosas.


Sin embargo me negué a comer la carne podrida y llena de gusanos de las subvenciones estatales. Ningún productor importante de hulla coquizable ha creído alguna vez en mi talento divino. Y eso que cumplo las premisas del cine ideológico comprometido y confiero a mis ensayos una muy cuidada estructura de comedia clásica en cinco actos que suelo titular en progresión recesiva. En cada uno de los actos desarrollo una acción del tema principal de mis películas: las montañas costeras que se elevan en la cubeta y dificultan la penetración continental. La diferencia principal entre mi hidrostática fílmica y la aerostática general del celuloide consiste en que debemos considerar la variación de mi densidad con la presión estética y la temperatura climática de las salas de proyección desacarizadas y precintadas. Argumentalmente un metraje idóneo -bajo mi punto de vista- está sometido a la reacción de la gravedad dramática y mantenido artificialmente a un ritmo constante y ultrapesado (secuencia isoterma ideal) resultando así la ecuación fundamental de la macroestática de situaciones ordinarias de actores baratos de escaso pelaje interpretativo. Mi plató de rodaje posee pocas fuerzas que se alquilan, con director o sin él, a particulares rabiosos.


Un lunes tormentoso mi suegra decidió producir de su propio bolsillo ocho películas con temática médica sobre extirpaciones quirúrgicas de amígdalas, pero mi excelente guión acerca de tumores epiteliales linfáticos no logró convencerla. Si las naves griegas tuvieron que esperar el sacrificio de Ifigenia para llegar a Troya, yo aguardé durante años a la puesta en práctica del método pedagógico ideado por las hermanas Agazzi, para sublimarme al fin ante el drago canario. Mi anciano tío abuelo carpintero falleció como consecuencia de la inhalación continuada de ácido acético, presente en la destilación de ciertas maderas. Heredé entonces su pequeño negocio de barrio de estilo italianizante arcaico, acervo que vino a redimir mis pretensiones fílmicas hasta entonces insatisfechas. Rodé el tránsito entre la vastísima zona que comprende los melodramas familiares rancios de sobremesa manchega y zonas adyacentes hasta el cine mitológico y bóvido de la negritud más recalcitrante, con aroma a pana gruesa de la Transición. Seguí mi propia tendencia: un movimiento propio basado en la valorización, la promoción y el estudio de realidades ocultas en lo patético y lo cotidiano de cada taburete, tambor, copa y poste. Me adapté al modo americano. Hoy me siguen dos millones y medio de pueblos pastoriles.


No estoy alineado. Filmé "Dreadnought" (1916) con un guión propio, elaborado a partir de una sinopsis realizada por el Teatro Proletario de Zou en colaboración con el marinero Vakulinchuk, sobre los hechos reales del acoplamiento en órbita protagonizado por los astronautas andinos en Julio de 1956, que finalizó con la unión sexual de todos los polos positivos de carácter estepario. Desde el día de su estreno me aportó fama mundial y se me considera uno de los grandes prácticos del decollage cinematográfico y el, por entonces incipiente, cine de micromasas castellano. Soy agauchado, tirano y aficionado a fabricar morteros para balanzas. En la diagonal árida de mi vida he ostentado durante varios lustros el título de "director revelación oxidado con problemas marinos". Confieso que he utilizado a lo largo de mi trayectoria desértica los más variados métodos de desmontaje: el arítmico, el antilumínico, el pseudointelectual, el contramétrico y el zarista. Soy simpatizante de recursos de tal calibre que me convierten en el aire que hace vibrar tus lengüetas libres.


ilustración: Pieter Aertsen, EGG DANCE (1557)


lunes 25 de mayo de 2009

REVELACIÓN



"Vi a mi Señor con el ojo del corazón. Dije: ¿Quién eres tú? Él respondió: Tú".



lunes 6 de abril de 2009

ORIENTA © CIONES



“Cayó la noche y, a la luz de la luna, la figura del sacerdote se asemejaba a un montón de huesos blancos.” (YUKIO MISHIMA)




ilustración: THE LEFT HAND

jueves 2 de abril de 2009

Glifipterígidos en eritroxiláceas


Me ayuda a depurarme y yo le ofrezco el mejor precio. Elimina las toxinas de mi alma; hago pedazos su tiempo y asimilo de forma abusiva su carácter ultrasincopado. Nuestra celebración del Pentecostés está desprovista de sentido religioso aunque seducida por el magisterio espiritual de los tomates exactamente maduros. Por ignorancia he visto en tí un país muy grande necesitado de una referencia central. Y he sentido esa idea como una providencia, al cubrir con mi simiente la superficie equivalente a dos anas aragonesas. La cantidad de materia que contiene mi cuerpo quedó reducida a polvo por tu presión y mis frotamientos. Mi alto nivel de contaminación hace que usted preste atención y rellene los cuadros vacíos de mi particular encasillado.


Hablas de libros permanentemente que desearías leer, pero no existen. Dices que eran caros y circulaban en malas ediciones... nadie los ha visto. Marcaron en números romanos fechas capitales en historias que aún no han ocurrido. En estos momentos quisiera perder los estribos y vivir intensamente pero mis intestinos amenazan con plantarse si no apruebo una clara regulación alimenticia. Había empezado a negociar con ellos la reduccion diaria de arsenal fecal y así despenalizar algunas conductas punibles y espontáneas que aliviasen mi atasco matinal en horas punta. Tras acumular una deuda de casi el 25% descubro nuevos yacimientos de gas en mi interior cuya producción podría rondar los 363.000 metros cúbicos al día. Un pozo de esencias herbales que suministrarán energía y combustible para los próximos dos años. Retrasa tu decisión que esto está que arde. Gestionemos juntos la licitación de este contrato porque las vueltas del mercado gástrico son de consideración y superan a tu lavadora hiperactiva.


En el café de la esquina me encuentro con muchos hombres de mi edad y toda la conversación por su parte se reduce a quejas y lamentaciones. Recuerdan con gran saudade los placeres del amor, de la mesa, de la deposición sincopada y espontánea, de ciertas artes de pesca, de los escotes en prendas de vestir templadas cuyo fruto es la mora, de la ciencia que establece las leyes del revés, de los bailes de políticos africanos en pueblos de Gerona, del coloquio corrompido en guiso, de los metales preciosos que forman ondas en el pelo de las canarias. Se afligen de esta pérdida, como si fuera la pérdida de los más grandes bienes. La vida de entonces era marchosa y dichosa en símbolos químicos. Pero yo me he sacudido el yugo de ese furioso y brutal tirano que es el cuore. Y reviso constantemente la grabación clave para establecer el móvil de su asesinato trifásico.


Escucho con deleite a Elurretan mientras visito por vez primera el parque de Aiako Harria-Añarbe. Sueño con hallar en un árbol la grafía de Aleister Crowley, de rigidez, soberbia y magia. El clima atlántico dominante permite buscarla en robles, pinos, arces, fresnos o álamos. De noche el jabalí me detecta aunque prefiero encontrarme con el corzo, que es un cérvido más bello y enigmático. La potencia de la erosión hídrica del arroyo de Aitzondo, que crea una cascada de más de cien metros de desnivel, me asusta y me convierte en un colorista rupícola a la caza de dulces notas musicales de tachismo polifónico y forestal en la calidad de sus aguas. Lo intrincado de sus roquedos, en los que el granito aparece desnudo y dispuesto, me transforma en alimoche solitario: allí regreso de mi territorio invernal en África.



ilustración: CHANSON NÊGRE, de Francis Picabia

viernes 20 de marzo de 2009

PISO PILOTO


Una información densa, abundante y rigurosa me esperaba nada más llegar a casa. La reciente urbanización del descampado mira hacia el futuro y aleja de nuestras memorias la historia trágica de la avenida. Mi calle tiene un oscuro bar de húmedas paredes pero fuera se respira una vitalidad incontestable. A quien debo devolver la llamada es a mi querida tía María del Carmen que me reclama en Alburquerque, feliz y acomodada. Nuestro ascensor comunitario posee un concepto rítmico muy simple: un tiempo fuerte marcado en el arranque y un tiempo débil marcado en sus oxidados engranajes. Pero su "chin-qui-tink" va progresivamente variando hacia complejos polirritmos según avanzan los pisos. Vivo en un 19.

Giré repetidas veces la llave (segunda tarea pendiente: engrasar de una vez la cerradura) y al abrir me encontré con mi casera en posición "abierta". Pronto nos vimos inmersos en una búsqueda máxima de grados conjuntos y notas comunes. Los vecinos de enfrente, gente corriente, se quejan constantemente; no comprenden nuestra defensa a ultranza del ritmo binario y contínuo. En los años 70 surgió una polémica en el edificio que enfrentó a defensores del ternario y activos partidarios del ritmo binario, fisiológico y africano.

La chica del 17 suele subir a pedir manteca. Me siento un improvisador melódico que goza de diferentes grados de libertad. Dispongo de muchas posibilidades al acompañar a una solista como ella. Desde la simple paráfrasis del tema, pasando por la improvisación estrictamente tonal, los cromatismos diversos, notas de paso y hasta incursiones basadas cada vez más en tonalidades extrañas que tanto aprecian nuestros consumidos cuerpos, prestos al acoplamiento.

Viaje iniciático al descansillo. Los lunes proclaman la gravitación universal del espíritu vecinal. Ella dibujó el escenario, planteó el conflicto y las reglas del juego y me predispuso a entrar en una apasionante aventura narrada con admirable fluidez, en la que no faltan los peligros, las luchas pornográficas grecolatinas, la inquebrantable ironía y los Caballeros Rojos que expiran en sus brazos. Tradiciones artúricas en la cesta de la ropa recién lavada. Nuestra elegante portera revela un pasado majestuoso y es capaz de provocar una instantánea sensación de acogimiento soberano y divino en cuanto sus frondosas curvas dan sombra mientras el sol aprieta (pero no ahoga). Su piel fría es una mezcla de novela de aventuras y parodia literaria. Busco un sentimiento nuevo que mantenga alta mi vida.

El 6 de octubre de 1871 se inició la primera gran gira de espirituales a cargo de los once "Jubilee Singers" del colegio Fisk de Tennesee, una auténtica epopeya que les llevó hasta las cortes del zar, de Federico III y de la reina Victoria. La micronación de mi cada vez más musical edificio está coronada por tres deliciosas princesas secretas.

La portera: aroma elegante de manzanas verdes; en el paladar resulta fresca y amable, con finura sostenida por una buena persistencia

La casera: sabrosa, con nervio, pletórica de recuerdos, con cuerpo y solera

La vecina del 17: muy compleja y equilibrada, con notas florales y sabores herbáceos; en boca domina un final de delicado amargor.


ilustración: DER ROTE TURM IN HALLE, Ernst Ludwig Kirchner