domingo, 26 de abril de 2015

NOS VA LA MARCHA... VERDE



(cuanto más profundizo en Camus más ajeno me siento de Goytisolo)




Como en aquel otoño vergonzoso del 75 
la ultraEspaña y la antiEspaña se encuentran y ayuntan
en el áspero (¿que viene de aspa?) somier 
de la liquidación por derribo.

EXPAÑA
UNIDAD DE DESTINO EN LO TERMINAL







AVISO A CIRILIC@S:
no espereis que el Goytisolo que actuó 
de intrépido corresponsal de guerra en Bosnia y Chechenia 
vaya a pasarse un momentito por el Donbass o por Crimea
(a diferencia de lo dicho en la recepción del Cervantes, 
esta vez "NO PUEDEEEEE, NO PUEDEEEE, JARL....")

viernes, 24 de abril de 2015

viernes, 17 de abril de 2015

ARGUIÑANO Y EL NEGRITO QUE TENIA EL ALMA PARDA



Arguiñano dijo en uno de sus prontos demagorreicos que le gustaba Obama porque era negrito: ¿ello implica que si Adolf Hitler se hubiese abetunado la faz a lo Al Jolson también sus acciones (porque de las acciones se trata, señor Arguiñano, no sólo de la negritud epidérmica) serían bien vistas por el cocinero que "siempre recomienda cosas buenas"?

Arguiñano cuenta chistes de curas y gusta de mentar a Bárcenas pero no hay huevos (oh, los huevos de Arguiñano...) para contarlos sobre ayatollahs, mullahs, mezquitas o almúedanos o para hablar de las tramas financieras del ISIS. Como tampoco se me olvida el día que ETA (jamás mentada por Arguiñano -ni a favor ni en contra: es curioso que un sermoneador residente en Zarauz nunca haya mentado ecos de la realidad más próxima, una realidad que no era precisamente una balsa de aceite-) dejó un muerto frente a una partida de mus (que no se interrumpió -muy arguiñanamente- con la irrupción del cadáver) y nuestro hombre hizo alguna puya sobre Bush, seguramente el autor e instigador de dicho atentado.

¿Arguiñano alguna vez dedicará sus sermones demagorreicos a algo que directamente ponga en dificultades su carrera o su vida o la de su familia? Porque, si no, la cosa suena un poquito a tongo... Y hay momentos en que ese tongo da un poco de asco.

Si uno gusta de sermonear, o sermonea sobre todo o pierde toda autoridad moral para sermonear sobre algo.

¿Sabe Arguiñano dónde esta el Donbass y la postura de su querido negrito Obama sobre el particular?







sábado, 4 de abril de 2015

¿paradoja?



En ocasiones REINCORPORACION puede ser sinónimo pleno de AUTODETERMINACION y esta última palabra (en su sentido más anecdótico y menos categórico) puede, por el contrario, casar perfectamente con SUBORDINACION y AUTOTRAICION.

coda anecdótica y categórica a la vez // La única ocasión en que el zenmeister se encontró en persona con Rafael García Serrano (uno de los escasos hombres honestos que conoció en su frustrante paso por el mundillo nacional), en una charla de éste en un Congreso de Escritores Falangistas, cuando llegó el turno de preguntas del público y a colación de una rotunda afirmación del conferenciante ("YO ESTOY CON ROMA Y NO CON MOSCU"), el amigo Rafa le espetó con una sonrisa torcida, "DON RAFAEL, YO ESTOY CON MOSCU". El conferenciante, con una sonrisa cómplice, le respondió "YA, YA, SE LO QUE QUIERES DECIR...". Y Rafa, implacable, continuó "...COMO TAMBIEN LO ESTA USTED". No se dijeron más ni se volvieron a ver pero RGS se quedó (en su sentido más empático) con la cara de Takla Makan.

Hoy Rafael García Serrano (en su calidad de navarro hispánicamente irredento, inasequible a centrifuguismos y microsubordinaciones) ¿con quién estaría en el conflicto de que trata este documental, con Kiev o con Moscú?












lunes, 2 de marzo de 2015

EL INCENDIO DE NUNCA APAGAR




El incendio del Reichstag se repite por enésima vez y de nuevo su autoría es clara: "alguien instigado por esa entidad infrahumana y sin escrúpulos que urde insidiosa sus redes subversivas tras los muros del Kremlin".


sábado, 22 de noviembre de 2014

RECONCILIANDOME CON EL "PARA TI"




La mejor versión jamás hecha de un tema mío. De hecho, en plan Orlando woolfiano, me encantaría amanecer hecho toda una Estefanía y cantando con esa voz como sacada de una película de Jacques Demy.

http://stephaniecadeletlacaravane.bandcamp.com/track/cest-pour-toi-para-ti-de-paraiso 

 Si le tocas la nariz te cantará el PARA TI

viernes, 21 de noviembre de 2014

PODA OTOÑAL

No dirán que no avisé...

Aprovechando la coyuntura de la estación, voy a podar mi lista de FB tratando de erradicar en lo posible el componente kafkiano (o sea, la pregunta "¿QUE CARAJO HACE ESTE TIESTO EN MI LISTA DEMOSTRANDO CADA DIA CON SU NULA INTERACTUACION QUE NO LE IMPORTO LO BASTANTE COMO PARA QUE NOS TRATEMOS DE AMIGOS?").

La prioridad de mantenimiento será, en primer lugar, las personas de interactuación más frecuente (lo que implica, en mayor o menor medida, un vínculo de empatía neuronal y cordial) y, en segundo lugar, aquella gente con la que tengo o he tenido tratos comerciales (peajes, actuaciones, libros, discos...). También a quienes han llegado últimamente se les dará un margen de confianza. 

Se ha visto que el ser amigos de auténticos amigos míos de FB no es garantía de nada. Pueden crearse lazos importantes con amigos de amigos o, por el contrario, más allá de hacer unas risas en el muro del amigo en cuestión, no profundizar en absoluto en la relación con menda (seguramente por verme profundamente diferente a dicho amigo y no sentir el menor interés por las cosas que yo pueda colgar).

Tampoco (si no hay vínculos comerciales por medio) tengo el menor interés en dar cancha a quienes están muy colgados con El Zurdo de hace veinte o treinta años y les importa un pimiento el actual, que, a fin de cuentas, es quien lleva la lista de FB.

Y otra cosa que penaliza bastante para mantenerse en mi lista es la unidimensionalidad y tendencia al cliché y al chantaje moral solipsista (sea gayer, o facha, o coletero, o independentista, o españolista, o abominador profesional de Esperanza Aguirre, o nostálgico de ZP, o fan de Escolar Netol...). El solipsismo sólo tiene sentido si se vive con rigor paranoico/crítico y sin caer en topicazos pedestres, comodones y santurrones. 

Así que ESTO ES LO QUE HAY. Empiezo la poda.



jueves, 6 de noviembre de 2014

DALI FARRAN DE MORA

(escrito en pleno sprint final de LAS CONFESIONES INCONFESABLES DE SALVADOR DALI)


De todos los devenires y epigonías del Salvador (Dalí), la mayoría fallid@s (remito a la radiografía que hizo Joaquín Reyes del triángulo fangórico como paradigma de tales fallos, que podrían englobar también a tarascas de la poliandria misándrica satelizadas por la ranita Etxebarría o a forofos de Houillebeq -incluido el propio MH, tan fallido en su antiencarnación daliniana de convertir la bilis en oro cuando lo gozosamente joyesco y ortodoxo es la mierda y el pipí, que naturalmente rima con Dalí- o a otrora luminosos girasoles que en el perpetuo y estéril cuento de la buena pipa de su perenne fuga hacia la desmemoria acaban por anticipar su propio Alzheimer), sólo Warhol y su encarnación póstuma (valga la flinflunflancia) y superadora (por no haberse topado jamás con la Valerie Solanas que lo desinfle), el homófilo homófobo David Farrán de Mora están a la altura de la etopeya paranoico/crítica. Tanto Warhol como David se identifican contradictoriamente con su matriz daliniana convirtiendo la verborrea original en esotérico laconismo de Mr Chance y saben estar en todos los sitios en que hay que saber estar como nunca sabrán hacerlo ni Forrest Gump ni su sosias EXpañolito el pequeño Nicolás.

DAVID FARRAN DE MORA, cuyo tuétano sólo el monje zen Dildo Landeira y este testigo profético de su grandeza davidófica (en aquella novela que -muy dalinianamente- se editó sin editarse y que muy pocos han leído -y menos aún entendido-) hemos degustado analíticamente, ha sabido, implacablemente daliniano y warholiano, no hacer jamás concesiones a esa ordinariez supina y lobbysta de "la buena conciencia" (tan farisaica y constantinamente zeroliana) y dedicarse a la investigación y desarrollo de Su proyecto (el proyecto DAVID FARRAN DE MORA) con el rigor y la seriedad con que un cartujo se concentra en focalizarse hacia Dios.

Bienaventurado David, que, a diferencia de tantas decepcionantes excrecencias pseudodalinianas y pseudowarholianas, está espartanamente A LO SUYO (esto es, a lo de él y de sus magistrales matrices), y nunca, nunca, nunca para gilipolleces.



miércoles, 15 de octubre de 2014

POLIANDRIA MISANDRICA



Satélites fallidos 
girando en torno a un sol 
que se apaga...




Una mujer que odia a los hombres 
a la par que se los folla 
es bastante probable 
que odie a todo el mundo.



jueves, 2 de octubre de 2014

REFLEXIONES A PARTIR DE UNA CITA DE MAMET


“El hábito de una atención aguda y constante puede verse en los animales sin recursos, sin posibilidad de pelear, sin margen para el error. Es el hábito de quien depende por completo de los caprichos y la buena voluntad de su entorno. Es el hábito del niño. Históricamente, es el hábito del judío.” (DAVID MAMET)

Desde el principio de los tiempos, la sempiterna condición de víctima de Israel se difumina en los contados pero notables momentos en que ha detentado el poder (en las épocas anteriores al estado sionista, las diatribas de Simone Weil son bastante pertinentes para quienes en el colegio éramos atentos lectores de la Historia Sagrada, tan llena de excesos hemoglobínicos -con el caudillo Josué a la cabeza-; para lo posterior y sus inmediatos y muy turbios prolegómenos, las miradas –tensas, al borde de la hernia, entre una cierta justificación tribal y el imperativo de objetividad- de Hannah Arendt o -mucho más implacables y pesquisidoras, desde la seguridad del comunismo transmutado en izquierda primero cristiana y luego islámica- de Roger Garaudy, a lo que sumar los noticieros -que dejan en pañales ambas miradas- repletos de sangre colateral provocada por Tel Aviv y de juegos dignos de Frankenstein con el radicalismo islámico –Hamas, primero, o después el mucho más salido de madre Estado Islámico- por mor de una metástasis patológica de la necesidad de ¿autodefensa?).

Sólo a través de la creación cimentada en experiencias reales y expresada con más desparpajo que farisaica solemnidad, desde el niño que fui y que describe Mamet en su frase, puedo empatizar al dedillo con lo judío (que, en parte, al menos por la familia materna de mi abuelo materno, me toca desde la rotundidad prosaica de las genealogías y los mecanicismos del adn, más allá de abstracciones espirituales y judaísmos honorarios a lo Chaplin –esta rotundidad prosaica la tuve clarísima cuando descubrí el parecido entre los rostros ajados y las miradas gordas de mi madre y de la cantautora judeoargentina Mª Elena Walsh-): pienso en el ADAM RESUCITADO de Paul Schrader o en EL PIANISTA de Polanski o en este Mamet siempre inquieto y amigo de tener un arma cerca. No pienso en todo lo que yo detecto como uso frío y calculado del llamado Holocausto como patente de corso para ulteriores desmanes compensadores de los agravios sufridos: la usura nunca me parecerá bien aunque se haya pasado de considerarla un mito surgido de la mente calenturienta de un Streicher o de las obsesiones económicas de un Pound a la franca admisión, sí, pero como rasgo identitario y, por tanto, derecho inalienable (al punto de que criticar en profundidad prácticas económicas usurarias hoy –tan lejos de las contestaciones anteriores a la postmodernidad- puede ser visto en sí como un a modo de criptoantisemitismo, según algunos chantajistas morales); o en el funcionamiento de Israel como estado/cuartel colonial con una apariencia democrática formal no es muy diferente de la antigua Sudáfrica del apartheid pero más sofisticado en su maquillaje (no en vano el judío siempre será más agudo y sibilino en sus proyectos de afirmación territorial que el cazurro boer –existe el Tel Aviv pródigo en bombardeos colaterales y en paradas gayers, cosa que la mucho más puritana y primitiva comunidad afrikaner no llegó a plantearse, optando volcar sus energías por ese barroco despliegue de estamentos y taxonomías hasta casi el infinito en que ubicar a su población y que siempre chocó con el muro de los mestizos, que ponía en cuestión toda la presunta lógica del invento al no concebirse un bantustan para mestizos salvo como cuadratura del círculo-) y los primeros en reconocerlo fueron los mandatarios israelíes en sus fluidas relaciones con Pretoria así como analistas afines como el gran gurú atlantista Raymond Aron cuando justificaba a ambos regímenes bajo el jeremíaco (y un tantico paradójico –orwellianamente paradójico si nos atenemos a sus poderíos fácticos y económicos-) calificativo de estados paria (condición vinculada al aislamiento internacional en un mundo aún ajeno al NOM donde existía una URSS beligerante y un potente grupo tercermundista de países no alineados).

No creo en el valor moral (sólo hobbesiano, sólo válido desde una estricta lógica de la fuerza y del poder –ahí, sí, perfecto, nada que objetar-) del derecho compensatorio a ser por parte de la víctima tan hijo de puta como el ofensor: sea en clave judía o en clave feminista (el binomio de promiscuidad heterosexual femenina bien empapado en misandria –gemelo a la inversa de los impulsos que mueven al machista maltratador y putero- no me parecen en absoluto ejemplares ni vindicativos ni paritarios ni discriminadamente positivos sino tan aberrantes como su moebiano clon) o en cualquier otra clave. La eterna moraleja balcánica del ARRIERITOS SOMOS: AHORA ME PUTEAS TU, PERO YA ME TOCARA A MI DENTRO DE UN TIEMPO TOMARME LA REVANCHA tiene sentido asumida con la exacta honestidad del salvajismo en su eterno retorno pero desde luego sin adornos morales ni estupendeces de buena conciencia. Cada nuevo muerto colateral en Gaza, cada orgía de cuarto oscuro viendo por tv cómo se bombardea al enemigo es una ofensa, antes que a nadie, a las víctimas del llamado Holocausto. Porque las va vaciando de su sentido en un toma y daca en que el sufrimiento inolvidable se vuelve slogan mercadotécnico y moneda de cambio.

Si los judíos estuviesen todos más cerca de la dinámica creativa o de la puntual vocación (incluyendo la economía -pero como aventura de realización con un fondo comunitario y no como patógena metástasis solipsista-) que de las tentaciones de emular los excesos hobbesianos de sus antiguos opresores, tal vez se rompería de una vez este nudo gordiano de pendulazos catastróficos por dar y por recibir.

Acabo con una cita del pensador favorito de Mamet:


“De todas las cosas despreciables que existen, la más despreciable es un hombre que aparece como sacerdote de Dios y es sacerdote de su propia comodidad y ambiciones.”  (THORSTEIN VEBLEN)