Los Chicos del Swing acabaron con Hitler con unos pasos de baile (uaaaj, al menos Tarantino en MALDITOS BASTARDOS se lo curró más honesta y cabalmente): esta pseudoépica mema/meme tan propia de los woke (que hoy juegan a aplicar a situaciones actuales -jaleos en Oriente Próximo o el reseteo usaco o la pujanza bukeliana en Latinoamérica como acicate y ejemplo- cambiando a los mentados swingers por Manu Chao o por Rosalía o por talo o cualo rapero) resulta POR SUERTE tan irrelevante respecto a la realidad...
La realidad descrita por EJ en sus escritos de guerra y ocupación (incluidas digestiones, caso de EL TRABAJADOR, LA EMBOSCADURA y EUMESWIL) o en los aullidos celinianos frente a bombardeos y escombros (cuyo sesgo apocalíptico tan bien estudió Erika Ostrowsky), y hoy regurgitada entre descripciones, intuiciones e hipersticiones por nombres cuyo culmen en cuanto a agudeza gélida es el "pensador loco" Nick Land (incluida su malijna -la j es para recalcar su incorrección para consumo wokidiota- influencia en el CCRU, aquella jaula de grillados augures de Lo Que Ahora Vivimos).
En tanto, China sigue adelante con esa impecable tentaculación del planeta tan bien ejemplificada mediáticamente en el Jano TIK TOK (externo, para incentivar la idiotez de los bárbaros; e interno, para cohesionar a la población autóctona) y geoeconómicamente con sus Franjas, Rutas y Travesías marítimas.
Land lo dejó claro: a partir de la hibridación anglo/china plenamente culminada en LKY, el Imperio del Centro es más que nunca el Centro del Imperio.