jueves 23 de junio de 2011

HACIENDO EL TONTO


Alguien, incómodo ante mis frecuentes menciones empáticas a determinados espacios o gentes vinculadas a LIBERTAD DIGITAL/ES RADIO, me ha pasado este link  para darme a entender que estoy haciendo el tonto. Partiendo del hecho de que yo siempre estoy haciendo el tonto (esto es, actuando sólo a las órdenes de mis intuiciones y nunca por instintos tan bajos como la expectativa de medro/lucro/pesebre), mis lazos con LD/ES RADIO los dejé bastante claros en esta entrada, en sus links y sus comentarios. Así que no voy a redundar. Yo apoyo algo no en base a ningún toma y daca, no soy un vendedor de motos ni tampoco hago anuncios, me limito a expresar mis percepciones sin más ambición que la de poder calar en una ínfima minoría de afines, tan inoperante y visionaria como uno mismo. Que pueda encontrar posturas y material interesante en sitios diametralmente opuestos desde las etiquetas y las convenciones y ello se pueda considerar una patología o un defecto grave de mi personalidad, me resbala. Me identifico con la gente en función de su integridad (o, por lo menos, del esfuerzo –ya loable per se dado el rasero bajuno hoy en boga- por simular integridad): me repugna la propaganda, el histrionismo, el hooliganismo, el rebajar la realidad a tabloide de supermercado o a juego de rol. Si alguien quiere llevarme a algún huerto o venderme alguna moto, que se lo curre lo bastante como para que yo no me dé cuenta. Mi alerta crítica ante todas las terminales y mi confianza más en las minorías inasequibles al desaliento que en los (h)atajos populistas y en el spam disfrazado de opinión condiciona mis prioridades como lector/navegador/teleespectador. Me duele toparme a veces con chillonas portadas de tabloide en blogs de personas que aprecio y respeto tanto como no me molesta coincidir ocasionalmente con iniciativas de elementos que expresan una visión del mundo bastante ajena a la mía: en ambos casos, celebro no haber abdicado de mi independencia de criterio.


Tengo ¿fans? de los que huyo (siempre bajo el precedente de la obsesión disfuncional tan bien retratada por Stephen King en MISERY o por mi desgraciada experiencia como carne de cuchufleta –a lo MAMA ES BOBA- con MONDO BRUTTO y PEGAMIN) y tengo también enemigos que valoro, que en parte me resultan muy prójimos, sin dar mucha importancia a lo que se empeñen en pensar y/o decir de mí. Yo, en tanto que YO, no soy nadie: mis intuiciones lo son TODO. A ellas me debo en mis relaciones con los otros. Si tuviese que vincularme a los demás, sea desde la empatía sea desde la hostilidad, en tanto que rehén de mi ego, jodeeeeeer... aviado estaría.

7 comentarios:

Mameluco dijo...

Bueno, quien se moleste de lo que uno pone en sus links, tiene tres problemas: uno molestarse, otro desmolestarse y otro mental.
No sabía que tenías fans terribles estilo Annie Wilkes.
Las personas heterodoxas -en mayor o menor medida- tienden a pillar de fuentes dispares.
Yo, que no tengo tu talento ni tus conocimientos, valoro unas cosas más, otras menos, por afinidad, no como fan, sino como "amigo virtual" (la mierda de definición se las trae, je).

El problema con la cosa de LD es que a la gente les asusta o les desagrada. A mí, simplemente, me aburre. Las noticias, las opiniones, la polarización. Es equivalente a cualquier otra cadena de noticias, en mayor o menor medida. Hay sobredosis de información. Prefiero vivir en la inopia que estar al tanto de la cosa.
Y por supuesto, hacer el tonto, siempre haciendo el tonto, que haciéndose los listos ya hay muchos.

el zurdo dijo...

Yo, como disfruto con lo que aburre a otros, sea ese señor que me vendía a Stalin en un artículo largo y bien espeso (ya te pasé el link en su momento), sea esos espacios de LD que señalo (Intereconomía se me cayó precisamente porque es mucho más chafardera y emocional, y Veratrynge, que me hizo tilín durante décadas, perdió todo su carisma cuando lo vi como habitual de LA NORIA soltando simplezas de tabloide), pues lo paso teta. Aunque mi lazo sustantivo con LD es Luis del Pino y su fijación (que es también la mía) con el 11M, aparte de haber chocado en varias ocasiones con el resto de la cadena, bien por oponerse al estado de alarma de Rubalcaba cuando la huelga de controladores bien por defender esto del 15M sin caer en reduccionismos, tratando de buscar sus perfiles más "islandeses" (que creo es la actitud más positiva frente a la desautorización reduccionista de un Jiménez Losantos -"la chusma de Rubalcaba", aunque haya algo de eso- o de un César Vidal -"quinta columna proabertzale", que también tiene su parte de verdad pero que, como dije el lunes en la radiotertulia santoñesa, no me preocupa ni mucho menos como la conexión con Interior y el PSOE de algunos pseudogauchistas, de los que eyaculan leyendo PUBLICO y viendo las noticias y cachondeítos de La Sexta-).

Mameluco dijo...

Lo de Islandia me parece de traca. Todo el mundo que si Islandia ha hecho tal o cual. Aquí que sepa yo somos menos escandinavos que un bushman del Kalahari.
Aquí nos mueven otras cosas. Las Españas siempre han sido aprovechonas.

El mundo está lleno de aburrimientos que para otros son entretenimientos. De cosas que nos importan muy poco que a otros le importan muy mucho. Pero conjugar eso, supongo, hace que la cosa no sea monotemática y de pensamiento unidireccional.

Pero no me hagas mucho caso, que yo cada vez me aburro más de lo que antes me entretenía e incluso me estoy volviendo un fenicio ratón. ¡Qué malo es hacerse viejo sin demasiada convicción en llegar a los 100 años!

el zurdo dijo...

Yo es que, como explico aquí , soy un enamorado de Suecia. No por Alfredo Landa y sus peripecias carpetovetónicas en las playas de moda sino más por la Garbo, por el Tadzio de Visconti (dabas una patada en el suelo y aparecían como setas) y por esa cosa calmosa y aburrida que tanto me va. No soy nada jacarandoso.

Zarafin dijo...

Zurdo y Mameluco, buen diáolgo, o mejor, buen cruce de monólogos, da gusto leeros.
Hacer el tonto es un lujo no al alcance de todos, así que por mi parte puede seguir Su Señoría
Salu2

Mameluco dijo...

Yo comparto esa opinión. Personas sosas que no ven apenas la luz del sol. No digo que no podamos estar fascinados por lo escandinavo. A mí me tira bastante. Pero no podemos pretender que un país como es el nuestro se comporte igual que uno del norte.
No tenemos el respeto, la coherencia, el civismo de nuestros amigos vikingos, eso es así.
La gente quieren ser mierda y no llegan a peo, jopalines.

Yo quiero vivir en "Los comulgantes" permanentemente. Soy un persona triste que junto a otros más tristes a lo mejor no estoy tan triste, no sé si me explico.

Hacer el tonto o hacerse el tonto, debería ser considerado tambien por Quincey una de las bellas artes, amigo Zarafin.

el zurdo dijo...

Te recomiendo a este sevillano triste que, además, no se corta un pelo en admitirlo:

TIC TAC